Ser Comunicación

Cautivar y no hacer cautivos

Inicio temporada de lectura de una materia que me atrae, la oratoria.

En primer lugar he elaborado una lista de libros que sobre este asunto dispone la biblioteca pública de mi ciudad bajo los criterios de oratoria, técnicas de hablar en público y presentaciones. Eliminados los ya consultados, las referencias bibliográficas ascienden a trece publicaciones. Comienzo con los tres primeros: El arte de hablar bien y convencer de Santiago A. López Navia, Claves para hablar en público de Max Atkinson y Puedo verlo desnudo de Ron Hoff.

Cada cierto tiempo esta iniciativa personal me invade y la única solución que encuentro para apaciguar esa vocecita es ponerme manos a la obra. El motivo, creo, es formarme para ofrecer al que me escucha la oportunidad de entenderme. En definitiva, cautivar a mi interlocutor y no hacer cautivos.

Es curioso cómo estas dos palabras “cautivar” y “cautivo”, son gráficamente tan parecidas y, en cambio tan dispares en su significado. Cautivar en su acepción de ganar la atención. Cautivo como privado de libertad.

Estos dos términos son muy apropiados para hablar sobre el papel del auditorio, ya que puede sentirse cautivado o cautivo por el orador. Si este no intenta cautivar a su público es mejor que abandone la tarima, ya que su altura elevada sobre el resto en unos pocos centímetros no le da derecho a hacer prisioneros a unas personas que le han ofrecido lo más importante para ellas: su tiempo.

Personalmente he estado en muchas ocasiones, y confío aumentar su cifra, como espectadora en conferencias y me resulta molesto cuando el ponente da señales evidentes de que mi presencia allí le importa poco: no levanta los ojos del folio, no establece contacto visual. En definitiva, se preocupa más por su presentación que por las personas que hemos ido a escucharle. En ocasiones, cuando falla la tecnología y las diapositivas amenazan en desaparecer de una disertación, el orador se torna blanco y da prioridad absoluta a su reparación. ¡Ojalá mostrara la mitad de ese interés en su público!

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