Los ritos siguen vivos

La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha informado sobre una variación en el rito de bendición e imposición del palio a los arzobispos metropolitanos. “El rito -señalan- sustancialmente no ha variado. No obstante, desde este año, siguiendo la lógica de un avance en la continuidad, se ha pensado, sencillamente, en una colocación diversa del rito en sí, que tendrá lugar antes del principio de la celebración eucarística”.

La modificación ha sido aprobada por el Santo Padre y se debe a los siguientes motivos:

1.-Abreviar la duración del rito. La lista de los nuevos arzobispos metropolitanos se leerá poco antes de la entrada de la procesión inicial y del canto “Tu es Petrus”, fuera de la celebración. Cuando el Santo Padre llegue al altar se procederá inmediatamente al rito de los palios.

2.-Evitar que la celebración eucarística se vea “interrumpida” por un rito excesivamente largo (los metropolitanos son alrededor de 45 todos los años), que podría dificultar la participación atenta y recogida en la Santa Misa.

3.-Atenerse más eficazmente al desarrollo del rito de imposición del palio, tal y como está previsto en el “Ceremoniale Episcoporum” y evitar que, debido a su colocación después de la homilía, -como sucedía antes-, se pueda pensar en un rito sacramental. De hecho, los ritos que se incorporan a la celebración eucarística después de la homilía son, normalmente, ritos sacramentales: bautismo, confirmación, orden, matrimonio, unción de los enfermos. La imposición del palio no tiene en cambio ningún carácter sacramental”.

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