La nobleza en España: ideas, estructuras, historia

La Fundaciópn Cultural de la Nobleza Española junto a la Real Maestranza de Caballería de Ronda sacaron a la luz en el año 2008 el libro La nobleza en España: ideas, estructuras, historia del autor Faustino Menéndez Pídal.

El autor con esta obra analiza qué es la nobleza, las circunstancias que guiaron su evolución y las ideas que la sustentaron en las sucesivas etapas. Todo ello bajo el siguiente índice:

  • Desigualdad social. Nobleza.
  • La herencia. El linaje.
  • El linaje noble.
  • El modelo de la `nobleza vieja´.
  • La sustitución del siglo XIV.
  • La edad moderna.
  • La reacción antinobiliaria, siglos XIX y XX.

Faustino Menéndez indica que la característica esencial de La nobleza en España: ideas, estructuras, historia es «mostrar lo que realmente fue la nobleza española en el aspecto social, humano, antropológico; no limitándose como es corriente a lo normativo (derecho nobiliario) o a lo simplemente descriptivo (nobiliarios, genealogías)». Algunos de los párrafos que me han llamado la atención son los siguientes:

Lo que aquí entendemos por nobleza de una persona consiste en un estado o situación en la sociedad; deriva por consiguiente de los dos actores: de la propia persona, que asume esa situación, y de la sociedad, que ha de considerarla justa y aceptarla o reconocerla.

La transmisión por herencia, el ser una cualidad heredable, es el rasgo más característico de lo que entendemos por nobleza en el Occidente europeo.

Los tres elementos, caracteres o magnitudes que “miden” la nobleza: el linaje, los antepasados ilustres cuya tradición y memoria se representa, la riqueza, que implica poder y prestigio social, y la privanza o influencia política, normalmente cerca del rey.

La idea de linaje nace de la conciencia de un patrimonio común, de derechos, de honra y de prestigio.

El definitivo triunfo de la monarquía se expresará en el distanciamiento de la categoría real. El rey no será ya primus inter pares: si sitúa en una categoría no sólo superior, sino también diferente.

Si los Reyes Católicos habían prohibido el uso de corona sobre el escudo de armas, Felipe II, en 1586 permite poner coroneles en sellos, reposteros y otras partes a los duques, marqueses y condes.

Los Borbones prefirieron a gentes de menos categoría, aunque sí nobles; tratan de renovar el Estado según el modelo de la monarquía francesa, desde un vigoroso concepto de la autoridad real.

Hoy no puede subsistir viva la idea de nobleza: la sociedad no admite sus dos principios esenciales: la excelencia, la superioridad y la herencia de la sangre.

 

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